1. Memorizar lo que debe entenderse

«Tengo buena memoria pero solo de cosas inútiles»

He escuchado esta frase muchas veces.

Y es que, no recordamos lo útil, recordamos lo que nos llama la atención.

Por eso nos acordamos tan bien nuestra película favorita o nuestra canción preferida! Pero olvidamos al día siguiente lo que estudiamos de memoria.

¿Quieres recordar lo que estudias? Busca asociar lo que aprendes a cosas que te puedan interesar o asombra: ¿Cómo?

Una forma es respondiendo a estas preguntas.

¿Para qué se usa? o ¿Para que se usaba?
¿Quién lo usa? o ¿Quién lo usaba?
¿Cuando lo usan?
¿Por qué lo usan?
¿Cómo lo usan?

Entender el contexto de las cosas es muy importante para recordar ya que nos ayuda a conectar con cosas que ya aprendimos.

El conocimiento es una red, cuantas más conexiones mejor se fija.

2. No practicar

Ir a clase no es práctica. Resaltar un libro de texto no es práctica. Volver a leer notas no es práctica.

Estas actividades pueden ser útiles, hasta cierto punto, pero no sirven para aprender si pasas la mayor parte de tu tiempo en ellas en lugar de practicar.

Practicar significa tratar de responder una pregunta sin mirar la respuesta.
Practicar significa realizar una actividad, no solo aprender sobre ella.
Practicar significa intentar algo y ver los resultado para chequear si fue correcto o no.

 

Para materias altamente conceptuales como matemáticas o física,  lo ideal es pasar el 50% del tiempo haciendo ejercicios.

Para tareas mas aplicadas (como aprender un idioma) lo ideas es usar el 90% del tiempo practicando.

 

Y recuerda,

Puedes practicar por tí mismo, incluso si no tiene mucho material:

La próxima vez que leas un libro que quiera recordar, escribe preguntas en lugar de frases en tu cuaderno.

Por ejemplo,

si el libro enseña como construir una pared de ladrillos, no escribas como hacer la mezcla del cemento, sino una pregunta que te ayude a recordar: ¿Cómo se hace la mezcla? ¿Que elementos se necesitan y que proporción?

Cuando quieras estudiar, intenta responder a las preguntas, si no lo recuerdas ve al libro y busca la respuesta.

Una práctica conciste en tener que resolver un problema por ti mismo, de forma activa.

3. NO ELEGIR EL ENTORNO ADECUADO

Quieres aprender Ingles.

Pasas 6 años estudiando en tu ciudad, haciendo ejercicios y dando exámenes y un amigo/a tuyo pasa 6 meses trabajando en Estados Unidos.

Cuando vuelve te das cuentas que habla de forma más fluida que tu.

Créeme, que es así. ¿Por qué? Por el contexto.

El lugar y las personas que nos rodean moldean lo que pensamos y lo que somos.

Si quieres aprender más rápido, rodeate de cosas y de personas relacionadas con lo que deseas aprender, y si es posible:

Que sean mejores que tu.

En la foto, un hackaton de programadores aprendiendo en 1 dia lo que no aprenderían ni en 1 mes trabajando solos.

4. ser perfeccionista en el corto plazo

Equivocate temprano, equivocate seguido.

Muchas personas pretenden ser excelentes o muy buenos en algo antes de intentar hacer algo frente a otros. 

No está mal cuidar el autoestima, de hecho está muy bien!

Solo ten cuidado de no estar perdiendo demasiado tiempo sin cometer errores, corres el peligro de estar perdiendote de una gran fuente de información.

6. aprender sin limite

Quiero «dominar la programación» o ser «Jugador profesional de Poker».

Estas aspiraciones son grandes, pero la mayoría de la gente nunca hará nada con ellas.

No es suficiente querer aprender algo, es necesario tener un sistema para aprenderlo.

 

El problema con la mayoría de estos sistemas y objetivos es que intentan hacer demasiado. Dominar la programación, por ejemplo, no es un objetivo viable.

Seleccionar un curso específico de PHP o cualquier lenguaje de programación y aprenderlo a fondo durante el próximo mes si lo es.

Debe convertir tus aspiraciones de aprendizaje en proyectos concretos y viables de corto o mediano plazo.

De lo contrario, las probabilidades de éxito caen a casi cero.

7. No estar interesado en lo que aprendes

Muchas personas creen que algunos temas son aburridos.

Si no te gustan las matemáticas o el francés, es porque esas asignaturas son aburridas y no hay lo que hacer..

Esto es falso.

 

Los temas son interesantes tanto por su atractivo natural como por cómo eliges aprenderlos:

Puedes elegir aprender algo de una manera interesante o de una manera aburrida.

Puede hacer que un tema sea más interesante conectándolo deliberadamente a cosas que le interesan.

Las finanzas pueden ser aburridas, pero jugar a invertir en bolsa puede ser muy divertido.

Las conexiones dan vida a los temas que parecen más aburridos.

La segunda forma en que puede hacer que un tema sea más interesante es buscar preguntas.

Qué, quién, para qué, cuando y por qué son formas de darle contexto a los temas más aburridos.

No todos los temas te inspirarán.. Incluso si utilizas estos métodos, te seguirán gustando algunos temas más que otros. Pero eso no niega el potencial de hacer que una clase sea más interesante al hacer conexiones y desarrollar una curiosidad al respecto.

Hacer un tema más interesante también hace que sea más fácil de aprender.

Creer que un tema es aburrido es una forma segura de hacerlo innecesariamente más difícil.